Inspección física
Examen físico de las mercancías por aduanas, que puede incluir descarga, toma de muestras y análisis de laboratorio.
La inspección física (o reconocimiento de mercancías) constituye el nivel más exhaustivo de verificación aduanera, correspondiente al circuito rojo. Implica el examen directo de las mercancías para verificar su conformidad con la declaración aduanera y los documentos de acompañamiento.
Este control puede adoptar varias formas: inspección visual, apertura de bultos y contenedores, pesaje, medición, toma de muestras para análisis de laboratorio y, en algunos casos, uso de equipos de escáner (rayos X, gamma). Las autoridades aduaneras pueden realizar un control parcial (sondeo) o total del envío.
La inspección física se activa por el sistema de gestión de riesgos basándose en perfiles de riesgo o información de inteligencia. También puede ordenarse tras un control documental que revele anomalías. Las mercancías sensibles (productos sujetos a restricciones, sospechas de falsificación, productos peligrosos) están sujetas a tasas de control más elevadas.
Los costes asociados a la inspección física (descarga, manipulación, almacenamiento durante el control) son en principio a cargo del operador. El CAU exige a las autoridades aduaneras realizar las inspecciones en el menor tiempo posible para limitar las perturbaciones a los operadores económicos.